Humor, Música

Educando a la gilada (musicalmente)

Después de una serie de  posts literarios, de posts ladris (bueno, así son todos), de poststrecitos Ser de vainilla (creí que iba a quedar mejor ese chiste), Disk Full vuelve a la difícil tarea de educar y encima, tratar de hacer de hacer reír (a vos sobre todo, ya sabés quién sos).

O sea que puede salir bien o puede salir mal; puede quedar como el profesor copado que hace chistes en la clase y que a todos les gusta, o puede quedar como una mala imitación de Krusty dando Diseño asistido por computadora en una escuela donde sólo hay 486 con Autocad ’95 e irritado por la falta de sus parches de nicotina (¿vieron? Ahí ya metí un chiste medio geek y los decepcioné. Perdón).

Pero bueno, vamos al post en sí. Educando a la gilada (musicalmente) es una nueva sección donde nos ocuparemos de mostrarles a esas hermosas personas (adolescentes en su mayoría) que dejan a las modas controlar el dial de su radio, que las canciones que suenan en este momento tienen tocayas (?) más copadas. Sí, ya sé que no se entendió nada, pero sigan leyendo y van a entender. Voy a tratar de ser imparcial y de no mostrar mi punto de vista sobre qué canción es mejor, sobre todo en los casos donde las letras hablan de temas parecidos, pero bueno. Dije voy a tratar, si no me sale se joden.

Paranoid

Según el tipo de lector que seas, vas a decir “esta canción la hizo fulano” o “esta canción la hizo mengano”. Pero no, no la hizo ninguno de esos dos. Vamos a preguntarle a la gilada (en este caso, una amiga adolescente en plena edad del flogger, digo, del pavo) de quién es esta hermosa canción:

-    Maty   !     – Can    you     see the       real     me    ? dice:
* Paaaau
* De quién era “Paranoid”? Que me la quiero bajar y no me acuerdo

PAAAAU! /TIRAAAMEGLAMGOOR—  El (L) dice:
* ai goor
* de los jonas
* o zea
* vos te parecs a joe no pods no saberlo
* jiji

-    Maty   !     – Can    you     see the       real     me    ? dice:
* Andate a la puta que te parió
* Pero gracias igual Pau, te quiero. Vos te parecés a Blanka de Street Fighters y yo no te digo nada

¿Vieron? Para esa gente, Paranoid significa “los Jonas”. Para el resto, significa “Black Sabbath”. ¿Qué ejemplo le estamos dando a esta generación? Analicemos las diferencias:

Paranoid por Los Jonas Broders (2009)


Artista: 3 hermanos semi-gays producto de la malvada compañía Disney

Wikipedia dice:  (juro que es real, y que no lo hice yo):

“Paranoid” es el plagio a Black Sabbath de la banda de pop estadounidense Jonas Brothers de su cuarto álbum de estudio, Lines, Vines and Trying Times. Fue puesto en libertad el 29 de abril de 2009, a través de Hollywood Records . Los tres hermanos escribieron la canción con el Inglés cantautor Cathy Dennis y su productor John Field, ladrón de títulos.

Habla de: un chico que tiene un montón de stress porque se pasa todo el día ganando dinero y tiene una novia que es una pop-star adolescente que está re-buena. Igual parece que la novia lo dejó porque es medio pelotudo y salta las líneas de la vereda, no sé, es re complicada la letra (imaginate, la hicieron entre 5). Pobre chabón.

Posibles repercusiones en el futuro para la gente que escucha este tema: Grititos afeminados al cantar, fanatismo a la música comercial, pérdida total o parcial del oído izquierdo, tuberculosis y polillas en el estómago.

Paranoid de Black Sabbath (1970)

Wikipedia dice:

Paranoid” es una canción interpretada por Black Sabbath. La canción aparece en el segundo álbum de la banda, Paranoid, y a pesar de que fue creada como un relleno para el álbum, se convirtió en una de las canciones más famosas de la banda.

Habla sobre: un chabón que está re deprimido y es re freak. La diferencia con los Jonas Brothers es que en el ’70 no había emos,  la canción es heavy y el riff te va a taladrar la cabeza.

Posibles repercusiones en el futuro para la gente que escuche este tema y no el otro: la vestimenta sólo consistirá en ropa negra, verá el reality show del ya muy quemado Ozzy y nada más. Nada importante.

Conclusión

Después de escuchar ambos temas (no sin el correspondiente lavado de oído después del tema de los innombrables), me di cuenta que las letras no son parecidas pero tienen cosas en común, entonces se me hacía difícil criticar una y alabra a la otra. Pero todo esto nos da una moraleja “se pueden hacer canciones con el mismo título que las de los sabbath, pero ni en pedo te van salir tan geniales, y menos si sos un niño rico hijo de Disney Sociedad Malvada”. Y

Y me despido citando a mi a mi querida amiga Pau: “o zea”. Chau.

Ahora que sabés que hay otro tema mucho mejor con el mismo título, ¿con cuál te quedás?. Si sos padre o madre, ¿qué tema le harías escuchar a tu hijo?. ¿A vos te parece que al final el post quedó muy mal resuelto? Sí, a mí también.

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Amor, Boludeces, Humor

Mario Bros y el amor (un solo corazón)

Sorry Mario

Cuando alguien lo deje (en una relación amorosa), usted tiene que pensar que está jugando al Mario Bros. No no, al Tetris no.  Bueno sí,  al fin y al cabo en el amor hay que encajar, pero sigamos con la metáfora del Mario. No, al Pacman tampoco. ¿Por qué no se calla un ratito y me deja seguir?. Gracias. Bueno, cuando alguien termine con usted, piense que en realidad está en el nivel 4 de algún mundo del Mario, el castillo donde supuestamente estaba la princesa.

Las palabras “ay… no sé cómo decirte esto… pero no estoy enamorada” (o similares) en su cabeza tienen que sonar como “Sorry Mario, but our princess is in another castle”. Ok, la pasó muy bien, mató tortugas, comió flores y hongos alucinógenos, hizo mierda a un dragón, pero ya está: esa no era la princesa, y todavía hay más niveles en el cartucho.

Después de eso, tiene dos caminos: o deja el joystick tirado por un tiempo y apaga la tele, o va hasta el próximo castillo, en busca de esa princesa.

Si deja el joystick por un tiempo, ahí sí puede hacer la gran Pacman. Va a bailar, traga pelotitas (o sea, algo de alcohol) y come fantasmas (chicas, por si hace falta aclarar). Pero en el momento de retomar el juego, tiene que tener cuidado. En algunos casos, la consola se apaga y, sin que se de cuenta, tiene que volver a empezar desde el primer nivel.

En el mejor de los casos (y quizás, de nuevo sin darse cuenta) ya llegó al nivel 8. Y sí, es el más difícil, es un laberinto, tiene que matar a mil bichos, gastar mucho tiempo intentando y seguir perdiendo vidas, pero al final, la princesa definitiva va a estar ahí para decirle “Thanks Mario, your quest is over” (que traducido a la vida real sería algo como “Te amo” o “Sí, quiero” o “No, esta vez es gratis”).

Y ahí sí, tranquilamente, puede apagar todo, desenchufar el transformador e irse tranquilo a disfrutar. Hasta que esa princesa lo deje y se de cuenta que, el juego perfecto, no existe, y no se termina nunca.

Thank you mario!

Aclaración: Hice el post en 10 minutos, así que si no les gusta, jodanse. ¿Para qué entran a este blog?.

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Boludeces, Charlas, Humor, Música

Charlas #2

Tordo – Casi casi eh dice:
*che
*escuché tommy
*los 2 discos
*y no entendí un carajo

-Maty!      ::  But I’m alive, so alive now (8) dice:
*Tiene partes medio complicadas
*Pero no es tan difícil de entender

Tordo – Casi casi eh dice:
*no entiendo lo de los viajes en el tiempo y todo

-Maty!      ::  But I’m alive, so alive now (8) dice:
*Viajes en el tiempo? What the fuck? (leer eso con la voz de Layne cantando Hate to feel)

Tordo – Casi casi eh dice:
*jaja capo layne
*lo de los viajes en el tiempo boludo! en un momento esta cantando que es un maestro del pinball y de pronto estan en 1921 y va a nacer y no entiendo un carajo

-Maty!      ::  But I’m alive, so alive now (8) dice:
*Decime que no tenías el shufflé activado cdo lo escuchaste

Tordo – Casi casi eh dice:
*ouch

-Maty!      ::  But I’m alive, so alive now (8) dice:
*JAJAJAJAJAJAJAJAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

(al que no lo entendió: no sabe un carajo de música. Vaya para acá)

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Boludeces, Humor

Horas de radio.

2 de la mañana. No me puedo dormir. Tengo los auriculares del celular roto, y el reproductor de mp3 sin pilas. Pongo un cd en el equipo y no me lo lee. “Claro, no es original”, digo.  Pongo uno original. No me lo lee. “Claro, andate a la concha de tu madre equipo de mierda, tenés 17 años nomás, cómo no me vas a leer un cd”.

Me tomo un vaso de soda bien helada (porque soda caliente no es soda) y vuelvo a la pieza, me acuesto y prendo la radio. Radio fm a las 2 de la mañana. Un viaje de delirios:

86.1: No existe, pero algún defecto de mi equipo de música hace que sea posible escucharla, aunque sólo sea un “sssssfsfsfsfsfsfssff”.

87.5: Primera frecuencia permitida. Pastor (evangélico?) proveniente de África, 2 año de instituto de Español, repitiendo “a cambio de nara, a cambio de nara!”  (parece que en África no usan la “d”).

89.1: La Liga live @ “reducto bailable no identificado”. Sonido de aire. Calidad: 1/10. Ideal para que lo escuche mi amigo ese que lava el auto los sábados a la tarde escuchando cumbia a todo volumen.

90.1: “Noticiero trasnochador”, con Cacho Alfandro y la Negra Rodríguez.

92.4: “Radio 34, todo el día a toda hora, la radio que nunca te deja” (radio con dueños de guita, pero programas berretas. El equivalente en la radio a Canal 26).

92.9: Balada ochentosa inglesa. Lo mejor hasta ahora. Lo peor después de escucharla 10 minutos.

94.5: Radio de “rock argento”. Escucho la presentación y la dejo. Empieza un tema de La Mocosa o La Pulposa o La Roñosa o algo así. Cambio a la siguiente y al rato vuelvo. Están pasando la última de Hijos del oeste. La elimino del dial.

96.1: Un pastor del “pare de sufrir” hablando en un dialecto medio brasuca medio argento (gracias @chapita)

97.3: “Clásicos de los ’90”. Zombie, Smells like teen spirit, No rain? No, Wannabe, Tearin’ Up My Heart y Everybody

98.7: Radio universitaria. 1 hora de REM, Artic Monkeys, Peligrosos Gorriones y Massacre. Me estoy quedando dormido hasta que empieza el siguiente programa, con un joven autodenominado “El demonio de la radio”, que habla de sus conquistas y da consejos baratos para levantar minas. Es insoportable, pero lo dejo 15 minutos más. Por ahí algo ayuda.

99.9: Escucho “menea, menea, menea mi morena, menea para el papi questa nouche está re güena” y me doy  cuenta que el reggaetón es una de las peores cosas que le pasó al mundo.

102.1: “FM Latinos, para una noche de seducción” (la misma radio que escucha la profesora que me lleva a la escuela durante el día)

103.4: Programa deportivo. Fan llamando por teléfono y diciendo “see, mañana vamos a ir con lo’ muchacho’ a acompañar al equipo porque se lo merece y este año salimos campiones y tenemo’ aguante así que mañana lo’ esperamo’ a todo’ para salir con los camiones y si llevan vino mejor”

104.2: “Tamo’ todo’ loco'”, programa de opinión con “María Marta Gutierrez”. Programón.

105.4: Retransmisión de Yupanqui VS Deportivo Maipú.

Dándome cuenta que prefiero escuchar el “papazapallocebolla verduuuuras señora” de la camioneta que pasa todas las mañanas antes que esos intentos de programación, apago todo a la mierda.

Y me pongo a silbar.

Sí, a silbar a las 2 de la mañana.

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Humor, Relatos?

Mafia

- En serio te lo digo, boludo. Los mafiosos están llenos de minas, preguntale a cualquiera.

Roberto era el más viejo del grupo que se juntaba los miércoles a jugar al póker en la casa de Lolo. En realidad, era el único viejo. Ya estaba llegando a los sesenta, mientras que del resto, el más grande recién tenía 35.

– Tenés el caso del Gordo Ramírez por ejemplo, vos has visto la mujer que tiene. Bah, la pendeja que tiene, porque no creo que pase de los 18. Y mirá lo que es: feo, enano, borracho, pero gangster hasta las pelotas. Es de la mafia de las sangucherías, pesados como ningunos esos tipos.
– Sí, yo lo conozco -dijo Tony sin sacar los ojos de sus cartas-. Fue a la secundaria conmigo, y cuando teníamos el kiosquito solía aparecer para fijarse si no vendíamos sanguches hechos por otros. No era mal tipo. Bah, a mí nunca me hizo nada, dicen que a Rolo lo metió adentro de la heladera y lo dejó ahí un par de horas, pero vaya a saber si es cierto.
– Y en la secundaria tenía todo el levante, no? -preguntó Roberto, tratando de demostrar su punto.
– Ajá. Tenía historias con las que atendían el buffete del colegio.

El viejo venía con ese tema desde hacía varios miércoles. Al principio no le dieron mucha bola y pensaron que era otra de esas tantas teorías que les mostraba todos los miércoles. Antes habían pasado por “las minas que de chicas jugaban bien al volley son más fáciles” y “sin soderos el problema de la infidelidad disminuiría en un 55%”.

Pero cuando repitió la misma teoría 3 semanas consecutivas, se preocuparon. Pensaron que le estaba agarrando Alzheimer al viejo.

– No pelotudo, yo estoy perfecto, esas son boludeces que dicen ustedes para que yo no juegue más a las cartas porque siempre les gano -les dijo (o gritó, depende de lo que usted llame gritar) a los muchachos, y se terminó el vaso de fernet.
– ¿Entonces qué nos pasa? ¿Se nos están acabando las ideas che? ¿O estamos viendo mucho El Padrino? ¿Está todo bien?- preguntó sonriendo Alberto, que era pediatra y siempre hablaba así, aunque al resto le agarrara ganas de partirle una botella en la cabeza. Sólo seguía siendo parte del grupo porque él era el que ponía la casa y la comida.
– No, no es eso -Roberto agachó la cabeza, se mordió el labio inferior, se rascó la nuca y suspiró un par de veces antes de seguir. Es que me aburro. Tengo casi sesenta años y no sé cuántos más me quedan. Y la vida hay que disfrutarla. Me pasé 30 años dandole bola sólo al trabajo, a mi mujer y a Carlitos. Ahora ya estoy jubilado, a Rita se la llevó el Barba (el Barba era su abogado, que se había escapado con su mujer hacía un par de años) y Carlitos ya está en la universidad, o eso dice. Las minas no me dan bola, y no tengo plata para pagarme una puta.
– Ta’ bien, entendemos eso, ¿pero qué tiene que ver eso con lo de los gangsters? No me digás que querés que nos hagamos mafiosos para enganchar minas y conseguír guita para comprar más fernet -se burló Ricardo, el pendejo, que siempre se burlaba de todo.
(sigue después del salto)

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