Archive de la categoría ‘Relatos?’

Cornisas

+info-info


Publicado el Lunes 21 de noviembre del 2011 a las 11:23 pm por Maty!
Categorías: Cuentos, Relatos?

Compartelo:


 

“Según lo que siembres, eso cosecharás.
Escribo acerca de almas inquietas, y almas
atormentadas responden a mi llamada”.
J. M. Coetzee, “Diario de un mal año”.

Entre los dos edificios hay más o menos 10 metros, un par de veredas de distancia. Puedo verlo todos los días seguir la misma rutina, tomar el mismo alcohol barato, poner los mismos cassettes de cintas estiradas, llorar frente a la máquina de escribir, usar el Kapeluzk ilustrado como fuente inservible de inspiración.

Usa pullovers de lana que se dejaron de hacer en los ‘80, escribe en cuadernos Éxito que termina tirando al piso cuando las ideas no vienen, lleva en la cara la frustración como cicatriz, de nacimiento quizás.

Teorías nunca faltan, y casi podría adivinar la vida entera del hombre sin haber cruzado palabra con él. Pero hoy que todo está bien y la vida lo único que me exige es un par de hojas a la semana, no necesito llenarme de angustia ajena. Que lloren los pobres y los miserables como él, que usen las lágrimas como tinta si no pueden hacer otra cosa.

———————————————————–

Hoy había una rubia en el micro leyendo un libro de autoayuda. 25 años habrá tenido, como mucho, más no. ¿Qué te puede fallar a esa edad? ¿Que rindas mal en la facultad, que el jefe te mire las gomas y haga chistes de mal gusto sin remunerártelo a fin de mes, que no te cojan lo suficiente?.

Nunca es suficiente, nada es suficiente, y el blanco de la hoja rebalsa por todo el escritorio. Ya es patético escribir sobre uno mismo, más lo es siendo un escritor que no encuentra nada para escribir escribiendo sobre uno mismo que es un escritor escribiendo que no encuentra nada para escribir y así, una triste cámara filmando un espejo.

El pendejo de enfrente sigue mirando mientras escribe. La barba candado y las manos moviéndose todo el tiempo sobre el teclado me desesperan. A esta altura ya no me quedan ni esas ganas de mordisquear el mundo ni esa fertilidad para dar a luz textos que signifiquen algo, o den algo a cambio.

Atenea se debe haber llamado la rubia, tenía cara de Atenea.

Leer el resto de este post »

Y no sé si es el tipo de cuento que pondrían en un trole

+info-info


Publicado el Lunes 17 de octubre del 2011 a las 10:23 pm por Maty!
Categorías: Cuentos, Relatos?

Compartelo:


 

Dos gotas caen del techo. Azules. Con el dedo índice se seca, se corre el maquillaje, mezcla sus lágrimas con las de él. Bendice la sal que toca sus labios, pidiendo perdón en lenguas de una boca que no es la suya.
Un cuerpo cualquiera a su lado, disfruta el post placer de la carne que en milenios, nunca había recibido calor. Arriba, un Jesús recién resucitado llora.

La soledad no es una herida

+info-info


Publicado el Domingo 2 de octubre del 2011 a las 2:13 pm por Maty!
Categorías: Relatos?

Compartelo:


 

I
Que la vida te pasa factura cuando menos lo esperás (y siempre, pero siempre te cobra el IVA).

Existen momentos cruciales en tu vida. El dejar de leer su blog el mismo día que se dejaron (y preguntarse de vez en cuando si fue mutuo), el darse cuenta que estás lleno de olor a alcohol en la cara y es sólo por alguna crema contra los granos, el estar bailando en un boliche y no poder creer como pueden seguir pasando Everybody, y los Backstreet Boys cobrando regalías.

II
En el día después está todo lo que, al encontrarme un mes antes caminando por la calle, escuchando algún tema alegre de los Beatles, me hubiera hecho sonreír al pensar en ella. Está el cartel del recital al que no fuimos, tres negocios con su nombre, parejas almorzando mariposas, el lugar vacío en la plaza España, su mejor amiga caminando por la vereda de enfrente.

Está la florista alegre en esa esquina, y la cuenta pendiente de nunca haberle comprado flores. Está el invierno yéndose de a poco, como si alguien todavía quisiera que se quedara. Está todo lo que puede hacer aumentar aún más el dolor, concentrado en el microcentro, con olor a smog y aire de desamparo. Ese aire que persigue y no te deja hasta que vos no hacés fuerza para dejarlo.

III
Dejar de sentirse dios del propio destino, porque es todo tinieblas, porque no se sabe de qué se está descansando en ese séptimo día. De a poco recordás que el destino no existe, que vos en vez de escribirte “FATE” en la mano escribías “FUCK”, que todo eso es tan solo una -una de tantas- heridas en algún lugar del cuerpo, de esos lugares que nadie alcanza a tocar. La más grande, sí. Pero todo cicatriza, y todo deja un agujero. Se suelen llenar con música los míos. Menos mal, si se llenaran con drogas, muero de sobredosis aquí mismo.

IV
Hay horas que no pasan nunca, hay micros que pasan y te llevan adonde no queres ir, hay reducción de daños en todos esos calambres en el alma.
Puedo subir el volumen y empezar a gritar, que estoy bien que la soledad no es una herida que puedo dormir tranquilo que superé todo lo que me hacía mal.
Y siempre habrá un pedazo de verdad en todo eso, una estrella negra en algún lugar escuchando lo que digo, hablando de todo lo que no hablé. Que al final, lo interesante es lo de afuera. Y que la autoestima, viéndola del lado que sea, ya volvió a levantarse.

V
Hoy todo está, supongamos, bien. No extrañás a nadie, no te extraña nada. Ya no te acordás lo que es llorar, ya eliminaste todo rastro de ella en tu habitación, ya bloqueaste todas las publicaciones de sus amigas en Facebook. Todo, hasta el más mínimo detalle van a estar siempre en tu cabeza, pero mejor no recordarlos por ahora. Algún día vas a volver a creer en el amor y suponés, algo cambiará. Se irá el rencor, volverá la confianza, volverás a entregar todo de vos. Cosas así.
Te gustaría decir que ya no la pensás, pero de vez en cuando su ombligo aparece en el cerebro y son 5 minutos de nebulosa. Pero cantás “sos lo mejor y lo peor que me pasó” y listo, declaración de principios hecha, firmada y guardada.

VI
Chau linda, feliz no año. Mis dos mejores canciones las compuse por vos, para vos, para lograr todo lo contrario a lo que terminó pasando. Espero que las sigas escuchando algún jueves, siesta con sol, tus hermanas durmiendo la siesta, nada en la tele.

Y el mail queda en blanco, se borra el destinatario y ella nunca recibe nada. ¿Nunca recibe nada?

Dalí, se llamaba

+info-info


Publicado el Lunes 12 de septiembre del 2011 a las 10:24 pm por Maty!
Categorías: Cuentos, Relatos?

Compartelo:


 

Supe tener un gato amarillo que mugía en inglés y en sus tiempos libres movía las patas delanteras al ritmo de I want to hold your hand. Lo asesiné el día que empezó a hablar y dijo que Jesús era más grande que los Beatles. Nunca le di mucha importancia ni a ellos ni a la religión, pero la verdad es que los gatos que hablan siempre me generaron cierto rechazo

¿Qué ves?

+info-info


Publicado el Domingo 21 de agosto del 2011 a las 9:54 pm por Maty!
Categorías: Cuentos, Relatos?

Compartelo:


 

En la vereda de enfrente hay un cartel, una publicidad del día del niño. Nos quieren vender la computadora en 12 cuotas, la felicidad en 24 sin interés, o algo así. Un laser lo señala. Es rojo, se mueve para todos lados, está probando si tiene pilas, supongo.
Me río de cómo han pasado 20 años desde que yo viví esa infancia, en la que una luz era todo lo que necesitábamos para tener el mundo en las manos. Ahora no hay luz, o por lo menos no con esa intensidad. Incluso a esa edad sabíamos que las baterías se agotaban, y que cambiarlas costaba bastante.
El laser se empieza a mover, y alcanza a una señora que camina por la calle. Los juegos nunca cambian, me digo. Empieza por sus pies, luego señala su espalda y termina en la nuca, moviéndose a la misma velocidad. El disparo no se escucha, pero ella cae, y la sangre empieza a regar el cemento. Levanto la cabeza hacia los departamentos que están sobre mi vereda y veo al francotirador, con una sonrisa demencial y un cuborubik en la mano.
Repito en mi cabeza, los juegos nunca cambian.

Phantom power

+info-info


Publicado el Jueves 17 de febrero del 2011 a las 9:39 pm por Maty!
Categorías: Cuentos, Relatos?

Compartelo:


 

El muerto, cual película muda y en blanco negro, se levanta del suelo en cámara lenta y pide un whisky on the rocks. Quemarse la garganta plastificada es lo único que lo hace sentirse vivo desde hace un tiempo; desde que, justamente, perdió la vida.

Súbitamente la imagen de un fantasma entrando por la puerta de atrás le llega a su cabeza, y pese a saber que alas no le faltan para echarse a volar en cualquier momento, siente un frío en la espalda que contrasta con esa preparación ardiendo desde el instante en que el vaso se inclina sobre su boca.

Su cuello todavía puede sentir las manos suaves exprimiéndolo, la vida corriendo agitada hacia la salida y llegando en tiempo récord a la meta. No sabe si es el whisky que está haciendo efecto (si es que), pero en el vaso húmedo puede ver claramente cómo el espectro que entra por la puerta es la misma persona que lo mató.

Sin darse vuelta ni alarmarse, se termina lo que queda en el vaso y cerrando los ojos mira al cielo. En su cara hay una sonrisa de satisfacción un poco desviada a la izquierda, y un suspiro se le escapa al borde de convertirse en un gemido.

“Este no es lugar para dos fantasmas” cree escuchar, o decir. Y las manos en su cuello, esta vez, no hacen nada.